Un medio de comunicación recopiló información acerca de los genios de la historia que eran adictos del café.
Ludwig Van Beethoven
El compositor y pianista alemán tenía una manía al beber su café. Su obsesión llegaba a tal punto que contaba a mano 60 granos de café, para cada taza.
Johann Sebastian Bach
El compositor, organista, clavecinista, violinista, violagambista, maestro de capilla y cantor alemán del período barroco compartía una adicción por el café, a pesar que en esa época el café era considerado un vicio peligroso. Incluso modificó un poema humorístico acerca del café, en 1732 por Picander, su colaborador frecuente, y lo convirtió en canción.
Voltaire
Muchas biografías acerca del historiador, filósofo y escritor, dicen que solía tomar entre 40 y 50 tazas al día. Realmente era adicto al café, incluso el doctor le advirtió en algún momento que su adicción podría matarlo, falleció a los 83 años.
Søren Kierkegaard
El filósofo danés tomaba muy en serio la metodología para preparar su café, él colocaba 30 cubos de azúcar en su taza y luego colocaba el café negro hasta disolverlas. En sus biografías escriben que tenía 50 tazas diferentes y solía pedirle a su secretaria que eligiera una y le diera una razón filosófica válida de su elección.
Frank Baum
El escritor y creador de El Mago de Oz, fue un personaje célebre en ceder a las tentaciones del café. Para motivar su creatividad acostumbraba tomar entre 4 y 5 tazas de café con crema y azúcar todas las mañanas.
Theodore Roosevelt
El presidente número 26 de los Estados Unidos, era famoso por sus grandiosas tazas de café, a las que le ponía entre 5 y 7 terrones de azúcar hasta que luego se pasó a la sacarina.
Benjamin Franklin
Fue uno de los pioneros en visitar frecuentemente sus cafeterías favoritas mientras vivía en Londres, allí solía jugar ajedrez, tenía reuniones políticas o pasaba el rato simplemente escuchando su entorno. Incluso llegó a vender sus propios granos de café.
Honoré de Balzac
El novelista y dramaturgo francés Honoré de Balzac tomaba 50 tazas de café por día. Muchos expresan que era una locura. Periodistas e investigadores han dicho que él se levantaba a la 1 de la madrugada cada día y escribía durante 7 horas. Luego tomaba una siesta de 90 minutos y volvía a escribir hasta la tarde. El café lo ayudaba a mantener esos horarios y era su aliado a la hora de escribir.
David Lynch
El director, productor, músico y fotógrafo americano es otro de los genios amantes del café. Actualmente bebe al día entre cuatro y siete tazas de café con mucha azúcar. El café ha formado parte de sus películas y de su programa de televisión Twin Peaks. Pero además Lynch tiene su propia línea de café orgánico llamado David Lynch Signature.
Margaret Atwood
La poeta canadiense es una persona amante del café. Actualmente, su desayuno consiste en una taza de café con crema o leche, también le gusta el espresso. Incluso prestó su nombre para una mezcla de café para reunir dinero para el Observatorio de Aves de Canadá.